miércoles, 24 de octubre de 2007

En "Estado de Excepción"

El joven Yon Goicoechea apareció en la escena pública a propósito de la no renovación a la concesión a RCTV, protestando por considerar dicha medida presidencial como una violación a la libertad de expresión y otras libertades que fueron surgiendo en el transcurso de las protestas de estos "teens" universitarios. Por ver tanta televisión es que debe ser un mediocre estudiante, pues su expresión verbal deja mucho que desear aunque sea libre, y su escaso conocimiento del contenido y la intención de la Reforma Constitucional -si es que la ha leído-, hacen deducir que no será un muy brillante Abogado de la República Bolivariana. ¡Yo no lo contraría para que fuese mi defensor!; sobre todo, si mantiene esa costumbre de abandonar los escenarios públicos. Está haciendo muy mal Curriculum, aunque debe reconocerse que aún cuando continúa utilizando nuestra Bandera cual impermeable o capa de Superman, al menos se la está colocando en la forma correcta.

Obvio resulta que sus apuntadores son los gastados dirigentes de los viejos partidos de la IV a quienes ahora se añade, como un guardabosques, Ismael García, quien los introducía por la puertita de acceso a la Asamblea como si fueran ciruelas pasas que no cabían en una Ziploc.

Como ahora la protesta se debe a la disposición constitucional sobre la facultad del Ejecutivo de decretar Estado de Excepción en "excepcionales" circunstancias -ya olvidados de la reelección, la fuerza armada bolivariana, los medios de producción socialistas, la imposibilidad de heredar y otras extrañas interpretaciones de la letra del Proyecto-, los jóvenes estudiantes y sus líderes del tercer acto, dan la impresión que quienes se encuentran en estado de excepción son ellos, pues parecen ser los únicos que no conocen el texto de la Reforma propuesta.

Su extraña y enajenada realidad, en la cual viven desde 1999, los ha mantenido en estado de excepción. Son la excepción de la sociedad venezolana, pues todo lo existente y lo realizado por el gobierno bolivariano no existe para ellos. Pertenecen a una clase excepcional que inverna en un cubo de cristal; forman parte de una oposición excepcionalmente criticona y no crítica; están exceptuados de cualquier sanción por todos sus actos que alteran el orden público, y pareciera que su protesta por el adiós a RCTV ha quedado en el olvido, pues son la única excepción en la teleaudiencia que no se ha enterado a profundidad del por qué de la Reforma, por la cual ahora continúan protestando. En lo único que no configuran una excepción es en la protesta, que ya se ha convertido en su modo de vida. ¿Tendrán tiempo para estudiar?.

Otro tanto puede decirse de la CEV, que en su estado de excepción vuelven de nuevo a pronunciarse en igual sentido en el cual antes lo han hecho. Ni siquiera vale la pena manifestarse ya ante las fastidiosas por repetidas actitudes de la oposición venezolana, pues de antemano se conocen todas. Probablemente mañana cambien de gremio, pero serán los mismos jefes con diferentes chachimbos. Por ello considero una pérdida de tiempo y de energías continuar llamándolos al diálogo y al debate de las ideas, que por cierto, ninguna tienen. No han propuesto tan siquiera una sola ideíta. Todo es fuego cruzado, críticas, palabrotas y la visión eterna de dictadura, comunismo, totalitarismo y marxismo-leninismo. Continúan siendo un predecible y aburrido Bis.

¿Será que algún día tendremos una oposición racional? El amigo Borges parece últimamente brindar demostraciones de su divorcio de estos atilas estériles, ¿pero podrá mantenerse así durante cuarenta años más? Mi consejo es que persevere y continúe mostrándose como oposición civilizada, crítica y no criticona, y que no se embadurne más con las pociones de brujas y comadres de la oposición deshilachada.

Imagino que ya deben estar comprando triquitraquis y saltapericos para "incendiar al país" luego del 2 de Diciembre, lo que podría dar lugar, una vez la reforma aprobada, a que se active la norma que contempla el Estado de Excepción en el cual siempre han permanecido.

pologregorio@gmail.com

lunes, 16 de julio de 2007



Fotografía de Nicola Coppola

Este es el rostro de millones de seres humanos alrededor del mundo. Pobreza, desesperanza, cansancio de la vida, interrogante, injusticia, resignación, exclusión y olvido. Deseo de morir. ¿Qué otra cosa dice este rostro?

¿Somos cada uno de nosotros mínimas piezas insignificantes en el universo?. ¿Importa lo que sucede? ¿Cómo pudo vivir tanto tiempo? ¿Será así su remanente de vida?

¿Puede esta mujer ocupar una silla en la Asamblea de las Naciones Unidas?; ¿en la Unesco?. ¿Qué diría?. ¿Sería escuchada y atendida su voz?

Esta es la patética imagen de esos seres acerca de quienes tanto se habla y nada se hace. Los omitidos. Los postergados.

Preguntarse si hacer algo por ellos amenaza a la Humanidad rebasa la simple lógica.